Meditacion espada Arcángel Miguel

Meditación para Reclamar tu espada personal del Rayo Azul

Cada arcángel tiene un templo “anclado” en el reino etérico. El templo de luz que deseas visitar durante esta meditación es el centro de retiro del arcángel

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Miguel que está fijado cerca del lago Louisse, en Canadá.

Cómo practicar la meditación: ** Siéntate cómodamente en postura de meditación. Relaja el cuerpo concentrándote en tu respiración. ** Una vez relajado, llama al arcángel Miguel con esta invocación:

“Poderoso arcángel Miguel, fortaléceme. Reconozco que tengo libre albedrío, de modo que ahora elijo un camino de vida, de alegría y libertad. Si es apropiado para mi camino espiritual, dame mi espada de libertad. Prometo usarla sólo para el mayor bien de todos”.

** Siéntete envuelto en la energía del arcángel Miguel, permíteme ser elevado hacia arriba en una espiral de pura luz. Lentamente, la espiral de luz te eleva más y más y te sientes perfectamente seguro en los brazos angélicos. ** Te encontrarás en el templo y serás guiado a la sala de la espada. ** El arcángel Miguel te introducirá en la sala de la espada, donde verás muchas hileras de espadas. Cada una de ellas ya está asignada a aquel que será su portador. Son los que han accedido a llevar la llama azul zafiro de la libertad. Cada espada es de apariencia diferente, tal como cada ser de este planeta tiene sus características individuales. Pero cada espada es idéntica en cuanto a la autoridad de que es depositaria, para dar libertad y protección.

** El arcángel Miguel te da tu espada: el nombre de la espada estará escrito en el “lenguaje de la luz”. Él también te dará autoridad para usarla. Se te dará un símbolo colocado en tu campo energético: éste símbolo debe estar equilibrado en tu campo energético, porque de otro modo tu espada será inútil.

** El arcángel Miguel te dejará estar en la sala de la espada todo el tiempo que necesites. Éste es un momento muy especial en tu camino evolutivo. Cuando estés preparado, el arcángel Miguel te guiará delicadamente a tu cuerpo físico. (La Biblia de los ángeles).

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