Medición del Cuerpo aural “Radiestesia”

El aura contiene capas de color, como el arco iris, y estas capas se mueven constantemente y penetran las unas en las otras con sus colores claros y puros. Los movimien­tos son consecuencia del impacto del entorno, as. como de los cambios del pensamiento, de los sentimientos y del equilibrio físico.
Las capas del aura son una premanifestación de la totalidad de cada uno de nosotros, ya que cada capa corres­ponde a un aspecto distinto de todas nuestras funciones.
Cada una de estas capas puede ser definida mediante diferentes parámetros:

  • Forma
  • Color
  • Brillo
  • Pureza
  • Densidad
  • Emplazamiento
  • Movilidad
  • Función

Existen siete de estas capas o cuerpos aúricos y cada una de ellas parece corresponder con un nivel de concien­cia. Es preciso saber que cada capa es la expresión y la parte individual de un “campo” colectivo.
Estamos de forma permanente en contacto con nues­tro entorno, lo que implica frecuentes intercambios con el mismo. Cada capa posee una cierta independencia con respecto a dichos intercambios. Todos los pensamientos y todas las emociones presentan una proporción variable que se transmite a nuestro entorno en forma de un arco iris lleno de color.

Las capas aúricas son las siguientes:

  • Aura física
  • Aura eterea
  • Aura vital
  • Aura astral
  • Aura mental inferior
  • Aura mental superior
  • Aura espiritual

Las tres primeras auras o capas también son conocidas en forma genérica como “el aura de la salud”, ya que refleja las motivaciones fundamentales de la salud física de cada uno de nosotros y el funcionamiento de nuestra personalidad.
Las emanaciones de estas capas son de gran utilidad para estudiar la salud física de cada uno de nosotros.

DIAGNOSTICAR LOS CUERPOS SUTILES
Una de las razones del impresionante fracaso de la medicina moderna y el crecimiento paralelo de métodos alternativos como las hierbas, la quiropráctica, la homeopatía, la acupuntura y la reflexología, es que se basa en unas premisas completamente erróneas.
En la actualidad, la mayoría de los practicantes de la medicina tratan al ser humano como si fuera sólo un cuerpo físico, alivian­do los síntomas sin tratar la verdadera causa. Los que tienen en cuenta los factores psicológicos, cometen el grave error de separar y segmentar el organismo multidimensional y global que llamamos ser humano. Consideran al hombre como un cuerpo Y una mente; o como un cuerpo Y un alma, en lugar de como un ser mental­emocional-físico que funciona como una unidad, en que todas las partes están relacionadas y actúan entre sí, afectándose mutuamente.
Consideremos las consecuencias de esta errónea perspectiva. Si el hombre no es sino un cuerpo físico, es perfectamente lógico corregir sus trastornos del mismo modo que los de cualquier otra máquina o instrumento mecánico. Si una pieza no funciona, basta con separarla y reemplazarla por otra. Se trata bárbaramente al cuerpo humano sin tener en cuenta el efecto en el resto del orga­ nismo considerado como un todo. Aún peores son los diagnósti­cos y procedimientos de análisis que se emplean. Un amigo mío estuvo a punto de morir en el hospital, no por su enfermedad, una operación de hernia relativamente sencilla, sino a consecuen­cia de las docenas de análisis que le practicaron. Es una persona sensible con un sistema nervioso muy delicado. Ignorando este hecho los médicos no eran conscientes de ello en absoluto- le inyectaron enemas de bario, le bombardearon con rayos X y le mantuvieron en un gran pabellón ruidoso donde le era imposible descansar. Esto ocurre continuamente.
Con un instrumento sencillo como el péndulo, un médico en­trenado que esté dispuesto a dedicar cierto tiempo a dominar sus secretos, puede diagnosticar cualquier enfermedad de un modo exac­to y seguro, sin efectos secundarios y peligrosos en el paciente. En Europa, este tipo de diagnóstico se practica continuamente. La mera insinuación de que existe un método mejor debiera ani­mar a las autoridades que controlan la sanidad nacional a dedicar unos pocos millones de libras a investigarlo. Se gastan billones en máquinas y aparatos nuevos y más eficaces que destrozan el organismo, pero muy poco en el sistema humano, que es el instru­mento más sensible y exacto conocido hasta ahora.
Es un lugar común que la medicina moderna trata los sínto­mas e ignora las causas. Desgraciadamente, sigue siendo cierto. Y dadas las premisas de las que parten la mayoría de los practi­cantes de la medicina, es algo inevitable. ¿Cómo van a saber las causas si ignoran por completo las octavas superiores de la estruc­tura humana, los cuerpos sutiles?
La existencia de unos cuerpos sutiles o superiores del hombre se conoce desde hace miles de años. Visionarios, antiguos y mo­dernos, han testimoniado sobre su existencia, describiéndolos con gran detalle. La radiestesia e investigación de radiaciones han con­firmado recientemente estos hechos, así como las últimas técnicas fotográficas de alto voltaje (fotografía kirliana), que han permiti­do fotografiar los fenómenos etéricos, astrales y mentales.
Además del cuerpo físico, que no es sino un vehículo, la ana­tomía humana comprende un cuerpo etérico, a veces denominado «cuerpo de energía», un cuerpo astral o emocional y un cuerpo mental.
El verdadero ser del hombre está más allá de estos cuerpos.

Son meros vehículos a través de los cuales actúa el «poder de ser consciente» o la «inteligencia innata» en esta dimensión de la existencia. El cuerpo físico es el vehículo a través del cual se expresa en la acción el poder de ser consciente. El cuerpo etérico es el vehículo a través del cual el poder de ser consciente anima al cuerpo físico. Es al cuerpo físico lo que las cañerías y el tendi­do eléctrico son a una casa. Proporciona la vitalidad y energía. El cuerpo emocional es el vehículo a través del cual el poder de ser conscientes siente en el plano emocional. Es la parte de noso­tros mismos que puede expresar y responder a las emociones. El cuerpo mental es el vehículo con el que piensa el poder de ser consciente.
Cuando una persona está verdaderamente sana, todos estos cuer­pos estan activos y en mutua armonía. La mayoría de las enfer­medades se originan en los cuerpos internos y se desarrollan des­cendiendo por las dimensiones. El proceso es similar al vapor que se transforma en agua y finalmente en hielo. Tiene lugar una soli­dificación gradual y endurecimiento de la vibración enfermiza, hasta que se manifiesta finalmente en el cuerpo físico. Así, pues, lo que preocupa a la mayoría de los médicos actuales, al tratar al pacien­te, son en realidad los resultados finales de un largo proceso mor­boso que se origina en los niveles internos.
El doctor George Goodheart, de Detroit, ha demostrado en su investigación cinesiológica que la vitalidad penetra en el cuerpo desde el exterior en lugar de provenir del interior. En primer lu­gar, analizó un músculo fuerte, colocándolo luego detrás de un escudo protector para que no pudiera recibir ninguna radiación del exterior, y luego volvió a analizarlo. Invariablemente, estaba más débil que al analizarlo por primera vez.
Algunos teóricos modernos afirman que el hombre se mantiene vivo gracias a los rayos o radiaciones del cosmos. Si la energía de éstos se bloquea por algún medio, la vitalidad y fuerza del organismo se reducen proporcionalmente. Esta disminución de ener­gía es el comienzo de toda enfermedad.
Parecería más seguro afirmar que toda enfermedad, sea del cuerpo físico o de uno de los cuerpos más sutiles, es causada por alguna interrupción del libre flujo de la energía vital natural. To­do bloqueo en los cuerpos sutiles impediría que las energías cós­micas penetraran en nosotros del modo adecuado. Por este moti­ vo es de la mayor importancia,,al tratar a un miembro de la familia o a nosotros mismos, saber dónde está localizado el obstáculo. Indudablemente, si una persona está enferma es que hay un blo­queo en alguna parte de su ser. El procedimiento es el siguiente: Tome una hoja de papel y escriba el nombre de la persona en la parte superior. Si lo prefiere, use una muestra física. Debajo del nombre escriba las palabras:

CUERPO FISICO — CUERPO ETERICO — CUERPO ASTRAL — CUERPO MENTAL

Sostenga el péndulo por encima del papel, y mientras señala con la mano izquierda las palabras CUERPO FISICO (o con la de­recha, si es usted zurdo), pregunte: «¿Está sano el cuerpo físico de José Rodríguez?» Si oscila en sentido positivo, el cuerpo físico está sano; de lo contrario, hay aquí algún problema. Escriba las respuestas positivas o negativas a continuación de la palabra. Se­guidamente, repita el procedimiento con la palabra CUERPO ETERICO y escriba el resultado. Haga lo mismo con las palabras CUERPO ASTRAL y CUERPO MENTAL, escribiendo cada vez los resultados. Sí sólo uno de los cuatro cuerpos de resultados negati­vos, la persona está relativamente sana. Dos resultados negativos significa regular. Tres resultados negativos indican un estado se­rio, y suele significar que la persona necesita mucho descanso. Cuatro negativos indican un estado muy peligroso -por lo gene­ral, situación de urgencia-. De persistir esta lectura durante un largo período de tiempo, el paciente probablemente se encamina a una crisis total.
Cada uno de los cuerpos tiene unas leyes distintas cara a su tratamiento. El cuerpo físico se cura mediante medios físicos: die­ta, ejercicio, masajes y medicinas si es necesario. Puede estar indi­cada la cirugía, si la estructura física ha sido dañada.
El cuerpo etérico ha de tratarse mediante ejercicios de respira­ción y movimientos rítmicos. También son útiles el aire fresco y la luz del sol, así como los baños. Si uno de los dos cuerpos está enfermo, asegúrese de que la persona descansa mucho. Puede sufrir de fatiga, algo normal en nuestra sociedad.
El cuerpo emocional se trata mediante el arte. Constituyen una terapia excelente la actitud creadora, las relaciones sociales con personas adecuadas, la terapia de colores y la buena música.
El cuerpo mental es más difícil de tratar. A veces proporciona respuestas negativas temporales, debidas a la excesiva reflexión que provoca fatiga mental. Si proporciona lecturas negativas continua­mente durante un largo período de tiempo, habrá que analizar las pautas de pensamiento de la persona en cuestión para ver por qué tiene pensamientos negativos. El paciente ha de esforzarse en desarrollar nuevos intereses mentales y en estimular una perspecti­va más positiva. Tal vez tenga que aprender a desconectar su mente periódicamente, para que descanse. La meditación y concentra­ción serán beneficiosos.
Aprendiendo a diagnosticar y tratar los cuerpos sutiles, los pro­fesionales de la salud podrían aumentar considerablemente los por­centajes de curación. Si, por ejemplo, trataran un mal físico y descubrieran que la causa reside en uno de los otros cuerpos sutiles, podrían seguir tratando los síntomas físicos aliviando los do­lores del paciente, pero prescribiendo además el tratamiento apro­piado para el otro cuerpo o cuerpos afectados. Así lograrían una curación más permanente.

La pregunta sería: ¿ Qué aspecto de nuestra Ser nos está repercutiendo más negativamente hoy en día, en nuestra salud integral?

Análisis y estudio de cuerpo o chakra Cantidad de energía actual Estabilidad de dicha energía
Campo de energía general. Nivel de energia total
Nivel de energía en el cuerpo físico
Nivel de energía en el cuerpo etérico
Nivel de energía en el cuerpo emocional o astral
Nivel de energía en el cuerpo mental
Nivel de energía en el cuerpo espiritual
Nivel de energía en el chakra primero
Nivel de energía en el chakra segundo
Nivel de energía en el chakra tercero
Nivel de energía en el chakra cuarto
Nivel de energía en el chakra quinto
Nivel de energía en el chakra sexto
Nivel de energía en el chakra séptimo
Nivel de energía de su línea hara
Nivel de energía de su estrella de nucleo
Grado de consciencia de su cuerpo-alma-espíritu

La medida se realiza del 0 al 10, aunque siempre se puede sobrepasar esta medida en ambas direcciones.

Siempre se puede inventar una nueva pregunta, que sea clara y conscisa, y realizar su respuesta radioestésica.

Después de cada medición hay que hacer un reset o limpieza mental antes de empezar con la siguiente pregunta.

Si son aspectos físicos, tendremos que analizar , cuál o cuáles sistema son los de menor vibración. Ir a sistemas corporales

Si son aspectos emocionales, tendremos que averiguar que emociones son las que más nos estan afectando a nuestra salud. Ir al cuerpo aural emocional

Si son aspectos mentales, tendremos que averiguar que pensamientos son los de menor vibración. Ir al cuerpo aural mental

Si lo que más nos afecta a la salud es el cuerpo espiritual, seguramente por su falta de energía o vitalidad. Ir al cuerpo aural espiritual

Si el problema principal lo encontramos en algún chakra, tendremos que averiguar en esta dirección. Ir al centro de todos los chakras

Si el problema prioncipal se encuentra en alguna capa del cuerpo aural, tendremos que averiguaren qué nivel. Ir al centro del campo aural

Si el problema principal se encuentra en algún tejido fascial en especial, debido por un traumatismo. Ir al análisis y estudio del tejido fascial

Si el problema principal lo podemos encontrar en alguna línea de energía de acupuntura o equilibrio de energías. Ir al sistema de líneas de energía

En general, se distinguen cuatro cuerpos energéticos:
1 ) El cuerpo etérico.
2) El cuerpo emocional o astral.
3) El cuerpo mental.
4) El cuerpo espiritual o causal.

Cantidad de energía Estabilidad y solidez Hace 5 años Hace10 Hace 15
En general
Parte delantera
Parte trasera
Parte derecha
Parte izquierda

La medida se realiza del 0 al 10, aunque siempre se puede sobrepasar esta medida en ambas direcciones.

Siempre se puede inventar una nueva pregunta, que sea clara y concisa, y realizar su respuesta radioestésica.

Después de cada medición hay que hacer un reset o limpieza mental antes de empezar con la siguiente pregunta.

Información tomada del Blog.http://www.concienciadeser.es/radiestesia/estudio_radiestesia/aura/aura.html

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